LA CAMPAÑA DEL CABILDO CONSIGUE RECOGER CASI 5.000 KILOS DE VENENOS Y PRODUCTOS FITOSANITARIOS PROHIBIDOS

14 de junio de 2017

La campaña del Cabildo de Gran Canaria de recogida de manera gratuita de venenos y productos fitosanitarios prohibidos se saldó con un gran éxito tras conseguir retirar de la circulación casi 5.000 kilos de estos productos que ahora deberán ser analizados para determinar el tipo de sustancia de la que se trata.

Es la primera vez que se lleva a cabo en Gran Canaria una recogida de estas características, lo que responde “a la voluntad de hacer hincapié en la prevención y en la concienciación frente a la sanción”, apuntó el consejero de Medio Ambiente, Miguel Ángel Rodríguez, quien agregó que ha sido una campaña conjunta de su departamento con el de Soberanía Alimentaria.

De esta manera se establecen periodos de información y depósito de venenos antes de proseguir con las inspecciones rutinarias para su detección, lo que también supone una ayuda para los particulares que poseen estos productos porque se les facilita el deshacerse de ellos.

De hecho, esta campaña era solo para los particulares, dado que las empresas tienen la obligación de contratar a un gestor autorizado para tratamiento de los productos fitosanitarios. Así, de los 5.000 kilos, 3.700 fueron depositados en la Granja del Cabildo y otros 1.144 en el punto limpio de Vecindario.

Tradicionalmente, el veneno se ha utilizado en el ámbito rural para eliminar depredadores y otros animales que representan un peligro para explotaciones agrarias o perjudican a la actividad cinegética. No obstante, al tratarse de un método no selectivo supone un serio riesgo para especies amenazadas, ya sea por su ingestión directa o por la incorporación del veneno en la cadena trófica, razón por la que su uso se ha prohibido.

También supone una amenaza para la salud humana, ya sea para los agricultores y ganaderos que están en contacto directo con las sustancias nocivas (a través de la inhalación, la afección a la piel etc.) como por contaminación de los cultivos que luego se comercializan. También puede afectar a los acuíferos por filtración a través del suelo.

Esta acción forma parte la estrategia para la erradicación del uso ilegal de veneno en el medio no urbano de Canarias, vigente desde 2014 y que se estructura en seis objetivos basados en tres aspectos: la mejora y centralización de la información, la prevención del uso ilegal del veneno y la persecución del delito.