LAS EMPAQUETADORAS DE TOMATE RECIBEN UN EMOTIVO RECONOCIMIENTO A SU DURA LABOR QUE SE EXTENDERÁ A TODA GRAN CANARIA

23 de octubre de 2017

Las empaquetadoras cambiaron el olor de los libros por el del tomate siendo niñas y comenzaban cada día al alba para luego continuar con el trabajo de la casa y, con los años, darse cuenta que no eran una ayuda a la economía familiar, sino muchas veces el sostén, y que no habían sido dadas de alta. “Menos mal que al fin nos escuchan”, exclamaron muchas no sin nostalgia en la noche del pasado viernes en el Cabildo, donde recibieron un merecido homenaje que se extenderá a toda Gran Canaria.

Más de un centenar de estas luchadoras participaron en el acto en el que la asociación que las aúna presentó el proyecto que tiene por objetivo dar a conocer su historia dignificar su memoria y reconocer su aportación a la vida social y económica de Gran Canaria.

El proyecto, que se encuentra en sus primeras fases de desarrollo, ha iniciado contactos en diferentes localidades y tiene programado extender sus reuniones y entrevistas por todos los municipios. Se trata de una iniciativa surgida de las propias protagonistas, que son también las encargadas de su ejecución.

El Cabildo ha apoyado a través de la Consejería de Igualdad a este colectivo, durante décadas de pésimas condiciones laborales, entre las que era frecuente el trabajo infantil y la carencia de derechos sociales.

La consejera insular del área, María Nebot, manifestó que “el reconocimiento a estas mujeres es una deuda democrática que pendiente”. Agradeció la colaboración de las corporaciones locales y lamentó que en esta ocasión no pudieran estar presentes otras muchas mujeres, como las del municipio de La Aldea, emblemático en la producción tomatera, si bien estarán en el recorrido que comienza ahora con este nuevo proyecto.

En esta línea, ofreció el apoyo de su departamento para facilitar la incorporación de municipios que, como el de La Aldea, han sido y continúan siendo insignias del sector para que este proyecto “tenga el alcance que todas merecen”.

Miguel Hidalgo, consejero insular de Sector Primario y Soberanía Alimentaria, resaltó que el cultivo del tomate implicó a todo el corredor costero de Gran Canaria y ocupó a mujeres de los 21 municipios. Recordó las huelgas históricas de estas trabajadoras en defensa de los derechos “ante unas condiciones indignas” y no dudó en calificarlas como “víctimas de esclavitud”.

Gloria Herrera y Teresa López, promotoras del colectivo, recordaron sus condiciones de trabajo infantil y mano de obra barata. Herrera rememoró las primeras asambleas, celebradas en los años 78 y 79 del pasado siglo, que dieron lugar a las primeras huelgas. En la actualidad, dijo, “las máquinas sustituyen buena parte de la mano de obra y son las que marcan el ritmo, pero las condiciones laborales no han mejorado significativamente”.

“Nuestro objetivo es que estemos orgullosas de nuestro trabajo, de nosotras mismas”, explicó la portavoz de la asociación, ya que en aquel entonces, aparte de las precarias condiciones, no se las dejaba hablar, comer ni reír, como sin embargo sí se dejaba a los hombres.

En el acto se proyectó un vídeo con sus testimonios disponible en https://www.youtube.com/watch?v=t3UPNfrLl98 y que atrapó a los asistentes al contemplar a aquellas niñas de las fotos en blanco y negro que ahora son adultas que miran atrás con incredulidad. Teresa López anunció que están reuniendo abundante materia con el fin de editar un libro y un documental.

En el acto, que contó con la actuación musical de Isabel Padrón y Jaqueline García, un grupo de mujeres exhibió las ropas habituales en el desarrollo de sus tareas y compartieron anécdotas de la vida cotidiana de la época no tan lejana.