Mojos, la rica salsa canaria

De generación en generación, las familias se han transmitido sus particulares trucos para elaborar el mojo en casa para acompañar a las papas, el pescado, la carne, el sancocho, el gofio o simplemente para mojar el pan o hacer queso frito.

 

Algunas recetas han traspasado las puertas de las casas gracias a su textura y sabor y muchas mujeres los preparaban por encargo. Ahora también se pueden adquirir elaboradas y envasadas.

 

Dentro de la salsas elaboradas en Canarias, destaca sobre cualquier otra el mojo picón. Su popularidad ha traspasado fronteras para convertirse en una de las señas de identidad de la gastronomía del Archipiélago. Pertenece a la gama de los mojos rojos, frente a los verdes. Unos y otros cuentan con una base compuesta por aceite, ajos, vinagre y sal.

 

El ingrediente diferenciador del mojo picón es la pimienta cayena, conocida como 'pimienta de la puta madre'. El mojo rojo lleva tomate y/o pimentón y al igual que el picón combina tanto con pescados como con carnes, formando con las papas arrugadas uno de los platos culinarios más célebres de las Islas.

 

El mojo verde se distingue especialmente por el cilantro y es utilizado para dar realce al sabor de los productos del mar.

 

También otros ingredientes como la almendra (mojo de almendra), el pimiento, el perejil o el laurel son incluidos en las distintas variedades de mojos, pues la transmisión oral de generación en generación ha ido dando lugar a diferentes salsas caseras siempre con la misma composición básica.

 

Mojos, la rica salsa canaria.