La sidra se atreve en Gran Canaria

 

Los técnicos del Servicio de Extensión Agraria del Cabildo de Gran Canaria han colaborado en la elaboración de las primeras sidras de la Isla con manzanas aportadas por los agricultores locales. Sidras que siguen el proceso de producción asturiano.

 

Las catas efectuadas cuentan que la sidra elaborada en Gran Canaria es joven, con una graduación de entre 8,5º y 9º, con un sabor singular gracias a las horas de sol que recibe el árbol y a la variedad de la manzana que se utiliza, la Reineta de Canadá, más conocida como 'Manzana del País'.

 

El proceso de selección de la fruta es el primer paso. El segundo, lavarla, pesarla y picarla. Las siguientes fases son el prensado, el filtrado y el depósito del mosto para su fermentación, esta última fase es la más larga y compleja de todas.

 

Otra fase más es el trasiego, que se realiza de dos o tres veces en distintas fases del proceso.

 

Todo finaliza con el embotellado que deja la sidra lista para escanciar y embotellar.

 

El objetivo es sacar al mercado una bebida de calidad que se acerque al consumidor con un embotellado y una etiqueta que exprese el valor añadido de su origen y calidad de la fruta utilizada como materia prima.

 

En la actualidad, el censo de manzanos que se emplean para elaborar la sidra de Gran Canaria ronda los 22.000 ejemplares a los que hay que sumar 7.000 nuevos árboles recientemente plantados en el municipio de Valleseco.

 

Se trabaja también sobre el objetivo de producir diferentes subproductos de la manzana como el vinagre, licores y aguardientes.

 

La sidra se atreve en Gran Canaria.