Papas, historia y tradición

Las papas han constituido una parte importante de la dieta de los canarios y por supuesto también de su cultura popular.

 

Se sabe que ya, en 1567, la isla de Gran Canaria, a través del puerto de Las Isletas, servía de puente para la exportación de este producto a Amberes y a Flandes.

 

Apenas, unos pocos años después de su descubrimiento en el territorio del Imperio Inca, Gran Canaria contribuiría así a la introducción de este fundamental cultivo en Europa.

 

Los cultivos de papas en Gran Canaria de variedades originales e importadas que ofrecen buenos rendimientos económicos son una referencia para el consumo local. El área  de cultivo de la papa insular se sitúa con claridad entre la cota de los 200 metros y la de los 600 metros con ubicaciones en algunos puntos del norte y del noreste que rondan los 800 y hasta los 1.200 metros.

 

Se trata de entornos agrícolas marcados por condiciones climáticas más o menos húmedas que aprovechan bancales escalonados, terrazas y bocados, con diferentes extensión que desafían a la gravedad, al paso del tiempo y que representan la forma tradicional de cultivar la papa en Gran Canaria.