Rico pan de Gran Canaria

 

 

Los panes tradicionales de Gran Canaria son un manjar, un acompañamiento para comidas y para deleitar los paladares. Desde el pan de huevo al pan de leña, desde el pan de millo, al de matalahúva o el de papas o de puño, cada uno tiene su pequeño gran secreto.

 

El pan de huevo es un producto muy típico de los mercados agrícolas de Gran Canaria, que se puede distinguir con facilidad a simple vista por su torta blanda y por su cubierta de azúcar.

 

Se consume como un dulce más que como un pan de acompañar en las comidas. Se elaboran con mantequilla que le aporta una textura esponjosa, con matalahúva, con leche, azúcar, canela, y, sobre todo, con huevo. Se cuecen en cacerolas metálicas tradicionalmente denominadas 'lebrillos', untándose con mantequilla para que no se pegue a los recipientes en los que se elabora.

 

El pan de leña es un producto muy habitual en el campo de Gran Canaria. En otros tiempos, se elaboraban cocían con leña, de ahí su nombre. En función de la madera que se utilizaba, el pan adquiría algunos matices de sabor característico. El pan de leña es el mejor para acompañar a embutidos y a platos de cuchara de la gastronomía insular.

 

El pan de leña producido en Tejeda, en Agüimes o los Altos de Gáldar tienen fama y son muy populares. Los intentos de las industrias de crear sucedáneos de estos panes choca con una realidad, la calidad de los panes de leña es irreproducible sin los componentes básicos y los procesos de elaboración artesanal que le dan su identidad.

 

El pan de millo se elabora, por su parte, con harina de millo, que le da un característico color amarillo. Se trata de un tipo de pan de sabor dulce y con mucho sabor. En la elaboración, se incorpora algo de harina de trigo, además de la de millo, sal y matalahúva. Es un pan que tradicionalmente se amasa a mano y que se hornea en hornos tradicionales.

 

Este pan no se elabora a diario, se hace artesanalmente para comercializarlo en los mercados agrícolas insulares. Aunque en Tejeda y en Artenara se lo puede ver con más frecuencia apoyado en un consumo más regular.

 

El pan de papas se produce en Juncalillo de Gáldar gracias a la labor de una panadería que lo tiene entre sus especialidades. El pan de papas se distribuye en municipios cumbreros como Tejeda, Artenara, la Vega de San Mateo o Valsequillo. El pan de papas está elaborado con harina, levadura, agua, sal y con papas guisadas.

 

El pan de matalahúva, o también matalahúga, es igualmente muy conocido en las áreas rurales de Gran Canaria. La matalahúva, la Pimpinella anísum, se emplea con mucha profusión en la elaboración de panes tradicionales y en postres. Este pan es dulce por el sabor que le proporciona la especia. Se elabora con harina, levadura, agua, sal y la característica matalahúva.

 

El pan de puño es un pan que resulta de amasar manualmente la masa, más concretamente con el puño. El pan es tradicional de la localidad de Ingenio, aunque no es raro que muchas familias del sureste lo elaboren en casa, sobre todo, si tienen a mano un horno tradicional en el que hornearlo. Se trata de un pan muy consistente que tiene una gran proporición de miga y que, como todos los panes tradicionales de Gran Canaria, presentan un sabor que invita a repetir.